Limpiezas dentales: en qué consisten

limpieza-dental

Hay muchos aspectos que pueden incidir directa o indirectamente en nuestra salud bucodental, y es importante conocerlos y tenerlos en cuenta si queremos que nuestros dientes se mantengan sanos y en buen estado.

Algunos de los factores que inciden más directamente en el deterioro de la salud bucodental son:

  • El tabaco. Además de los efectos más evidentes como pueden ser la aparición de manchas en la superficie de los dientes, a la larga el tabaco también incrementa el riesgo de aparición de caries.
  • El alcohol. El consumo habitual de alcohol afecta negativamente a la salud bucodental, ya que reseca la boca y daña el esmalte de los dientes.
  • La comida rápida y los alimentos azucarados. Existe una relación directa entre la dieta y la salud dental, ya que los alimentos con alto contenido en azúcar favorecen la proliferación de placa bacteriana, causa directa e indirecta de muchas afecciones dentales.
  • La falta de unos correctos hábitos de limpieza. No basta con cepillarse los dientes cada día, hay que hacerlo tras cada comida, aplicando una técnica correcta y dedicando el tiempo necesario. Además se debe complementar al cepillado con el uso de hilo dental y enjuague bucal.

De todos modos, aún evitando los principales peligros para la salud bucodental, y siguiendo unas buenas rutinas de higiene, siempre hay factores de riesgo que pueden ser el origen de distinto tipo de afecciones bucales.

Por ese motivo, para tener una boca sana es fundamental:

  • Acudir  con frecuencia al dentista para realizar una revisión dental (lo ideal es acudir al al odontólogo cada seis meses). Solo así podremos estar seguros de detectar a tiempo cualquier pequeño problema antes de que devenga en algo más grave.
  • Realizar una limpieza dental al menos una vez al año, o cuando nos lo recomiende el dentista tras realizar una revisión.

¿Qué es una limpieza dental?

Aunque normalmente se suele denominar “limpieza dental” esta definición no es la más precisa, y puede llevar a confusión. Algunos pacientes creen que se trata simplemente de repetir las mismas rutinas de limpieza dental que hacemos en casa, pero aplicadas por un dentista con mayor intensidad.

Sin embargo se trata de un proceso que va mucho más allá, y cuyo principal objetivo es prevenir afecciones dentales en el futuro. Por ese motivo, muchos odontólogos prefieren hablar de “profilaxis dental”, entendiendo que es una definición mucho más adecuada.

La profilaxis dental incluye la eliminación de:

  • Placa bacteriana y restos de alimentos que puedan quedar entre los dientes.
  • Manchas en los dientes.
  • Sarro, especialmente el que se acumula en torno a la línea de las encías.

¿Qué riesgos puede haber si no me hago una limpieza dental?

Aunque lo ideal es realizar una profilaxis dental cada seis meses, por norma general se considera que una limpieza dental al año debería ser suficiente en la mayor parte de los casos, siempre que se hayan seguido unos buenos hábitos de higiene dental

Espaciar más tiempo las limpiezas dentales, o directamente no realizarlas, puede acarrear consecuencias muy negativas para la salud dental. El principal riesgo es la acumulación de sarro, que a su vez puede causar distinto tipo de enfermedades tanto en las piezas dentales como en las encías (caries, gingivitis, sensibilidad dental, enfermedad periodontal.)… El sarro es placa bacteriana que se ha endurecido. Una vez que se ha incrustado sobre la superficie de los dientes tan solo es posible eliminarla con una limpieza dental.

En casos extremos, la acumulación de sarro por falta de profilaxis dental puede ocasionar la pérdida de piezas dentales.

¿Duele la limpieza dental?

La profilaxis dental, por sí misma, no causa molestias, y para la mayoría de los pacientes es un proceso completamente indoloro. Sin embargo, al desincrustar el sarro y eliminar las manchas de los dientes puede causar alguna incomodidad, especialmente a pacientes con sensibilidad dental.